“RENACER”. LA IGLESIA DEL PUEBLO.
Transcurría el verano de1990, y el pueblo del caimán estaba envuelto en una monotonía y un estancamiento general, no habían muchas posibilidades de salir afuera, visitar otras comunidades, conocer cosas nuevas, todo se hacia rutinario, los niños y jóvenes no tenían muchas opciones de diversión, o simplemente de tener algo interesante en que ocupar su tiempo libre; entre la escuela, la casa, el rió y el conuco, transcurría la tranquila y apacible vida de los lugareños, habitantes de una comunidad que casi nadie conocía ni visitaba, (porque no esta en el mapa). Allí, lejos del bullicio de una ciudad, lejos de las noticias, de la inseguridad, lejos del alcance de los avances tecnológicos, con gente muy noble, gente de tanta nobleza y calidad humana que rallaba en la ingenuidad, esa ingenuidad que te da la ignorancia de muchas cosas que el día de hoy corrompe tanto a la juventud, y que contribuye de manera directa al deterioro de nuestra sociedad, a la perdida de valores fundamentales para la convivencia, valores que en ese momento estaban en mi pueblo, en un grado loable de pureza. Esa ignorancia, ingenuidad y nobleza que te hace puro, que te hace parecer tonto pero que te valor, en mi opinión particular, te enseña a convivir que no te hace sentir superior al prójimo, sino que te hace respetarle como a ti mismo.
En ese contexto, sucedería algo que cambiaría de manera radical y para siempre la historia de nuestro pueblo, nuestra comunidad no volvería a ser la misma. Se organizo un evento nunca visto por los habitantes de aquel lugar, una “campaña evangélica”. ¡Vienen los hermanos!; ¡llegaron los aleluyas!; ¡vamos a la campaña de los evangélicos!... decían. Esos eran los comentarios de aquel momento, mucha gente lo tomo como algo diferente que ver, algo nuevo, algunos se burlaban, pero la mayoría de las personas creyó que lo que allí se estaba iniciando cambiaría sus vidas para siempre, les daría una nueva visión del mundo, muy distinta a la que tenían hasta ahora. Y de hecho así sucedió con la mayoría de las familias en este pequeño pueblo, mismo que he decidido llamar con mucho amor “mi caimán”. Para ese momento, varias personas del pueblo, empezaron a cambiar sus vidas, sus hábitos, su manera de ver la vida, de relacionarse con el vecino, empezaron a mirar el horizonte con aires de esperanza, con la idea de que su vida y la vida del pueblo tenia que cambiar, en otras palabras, empezaron a ver con los ojos de la fe, se abrazaron a ella, aprendiendo de ella, viviendo conforme a ella y tratando cada día de luchar por mantener su creencia en Dios y su fidelidad a Jesucristo, que en mi opinión personal, es fundamental, para el desarrollo y crecimiento de los pueblos. Desde ese preciso momento que se funda la iglesia “RENACER”, en “mi caimán”, las cosas tomaron un rumbo diferente, nuestra población no volvería a ser la misma.
Entre las personas que creyeron en el señor Jesús, los que empezaron a profesar esa fe en Cristo estaban: la señora, Isidra Villegas, Mi abuela, la joven, Gregoria Guzmán, mi hermana, Aquiles Rondon y Ramon Villahermoza, entre otros que ahora no recuerdo con claridad, la misionera que quedo al frente de esa obra naciente fue, la hermana Carmen Thomas, junto a sus dos hijos, Eucaris y jose. Pero dentro de este grupo de creyentes, que en aquellos días de 1988, decidieron darle un giro radical e inesperado a su vida, se encontraba un niño de apenas ocho (08) años, que a la postre se convertiría en la puerta de entrada, en el inicio, en la ventana, la luz para la transformación de una familia entera, familia que nunca mas volvió a ser la misma, como muchos otros que decidieron creer en Cristo, ese niño (hoy ya un hombre), que tiene por nombre, Francis José Villegas, hasta estos días mantiene su creencia sin claudicar, lógicamente y como es natural con defectos y virtudes, entre luchas y pruebas. Después de la conversión de Fran, le siguió su madre conmovida por como su hijo menor, el menor de ocho (08) hijos, tomo la decisión de manifestar su fe en Cristo, no le quedo otra opción que seguir a su hijo en esta decisión importante que tomo a tan corta edad, decisión que a la larga genero la conversión de el resto de sus hermanos, (una de las cuales partió con Cristo) su madre (que ya partió con Cristo) y por ultimo su padre.
Hoy, después de 21 años de su fundación, la iglesia “RENACER” del caimán de Uracoa, tiene como pastor, a una mujer excepcional, cuyo nombre es Carmen magdalena de Guzmán, mejor conocida como “MAGALIS”, mujer que asumió la dirección de la iglesia en 1996, seis (06) años después de su fundación, y que con mucho esfuerzo, dedicación, fidelidad y entrega, a logrado mantenerse en el tiempo, cumpliendo de una manera fiel al “llamado” que Dios le hizo, para que el día de hoy entre adultos y niños las personas que son miembros de esta iglesia noventa y seis (96) personas, lo que representa un treinta y dos 32% de la población total de nuestra comunidad, razón por la cual se a hecho difícil la penetración de otras creencias en nuestro pueblo, en lo personal para mi es motivo suficiente, (entre muchas otros motivos) para decidir quedarme y luchar por este pueblo, por mi gente.
Esta es la historia resumida, de la fundación y desarrollo de una de las instituciones que mas le a dado a este hermoso pueblo del caimán, y la que quise darles a conocer en esta publicación, en este mi esfuerzo por dar a conocer y difundir nuestra historia.
Dedicatoria:
A la pastora, Carmen Magdalena de Guzmán, y a todos los miembros de la iglesia “RENACER”, también para mi prima Edith Rondón, que me reprendió por no haber nombrado la iglesia en mi primera publicación.
¡Hasta la próxima publicación!...